El 18 de junio, bajo una sensación térmica cercana a los 40 °C, tuvimos la enorme alegría de reunirnos en París para un nuevo encuentro de Marianne, en el marco bucólico del Musée de Montmartre, sin duda uno de los museos más encantadores de la ciudad.
La coordinación estuvo a cargo de Florence Pinot y contó con la presencia de Eve Grynberg, presidenta de Marianne, junto a una decena de socias. Las más audaces incluso llegaron pedaleando hasta la cima de Montmartre.
La jornada comenzó con una visita privada al museo. Descubrimos su colección permanente y recorrimos la magnífica exposición Adya & Otto Van Rees. Au cœur des avant-gardes, para finalizar en el histórico atelier de Suzanne Valadon, una mujer extraordinaria, libre y profundamente inspiradora, cuya vida refleja el espíritu de audacia que tanto valoramos en Marianne.
Luego nos instalamos, protegidas del calor, en el romántico jardín del museo. Allí, en un ambiente distendido y generoso, comenzó una conversación tan cálida como estimulante. Hablamos sobre liderazgo femenino, sobre el impacto que la menopausia y la perimenopausia tienen en la vida profesional y en la economía de las empresas, sobre la necesidad de dar mayor visibilidad a nuestras actividades y sobre nuevas formas de fortalecer nuestra comunidad.
Entre las propuestas surgidas, Maricel compartió una idea que despertó gran entusiasmo: organizar encuentros informales de reflexión —verdaderos "maratones de ideas"— dedicados a un tema específico. La propuesta consiste en debatir, compartir experiencias y elaborar conclusiones, iniciativas y soluciones que luego puedan ponerse a disposición de todas las socias. Un espacio para pensar juntas, enriquecernos mutuamente y transformar las ideas en acciones. Cristina resalto la importancia de las redes sociales y el hecho de promover nuestra asociación a través de mini videos o entrevistas que difundiríamos en Instagram .
Durante el encuentro, Eve también presentó las principales actividades previstas para el segundo semestre y dejó un mensaje que resume el espíritu con el que desea seguir construyendo esta nueva etapa de Marianne:
"Étonnez-nous. Imaginez, propongan actividades y compartan sus ideas. No se queden solamente con la alegría de reencontrarnos. Háblennos de sus reflexiones, de sus necesidades, de sus inquietudes. Atrévanse a ser creativas. Sus realidades no siempre son las mismas que las nuestras, y precisamente esa diversidad es una de las mayores riquezas de Marianne."
